lunes, 10 de octubre de 2011
Mio
Tras la pared. Sombras sobre el papel, sombras de las luces que dejaba el faro del mar, sombras de sonrisas fáciles, de momentos inolvidables, sombras de aquellos dias en los que no cabia la tristeza, ni rastro de ella.
Sombras de puestas cálidas de sol, de amaneceres y atardeceres, de húmeda lluvia que se veia tras los cristales si te posabas sobre la ventana del rincón de la habitación de atrás.
Sombras en las que el mundo era tuyo y de nadie más.
Todo en el recuerdo, en el mio. Solo mio y de nadie más.
Sombras de puestas cálidas de sol, de amaneceres y atardeceres, de húmeda lluvia que se veia tras los cristales si te posabas sobre la ventana del rincón de la habitación de atrás.
Sombras en las que el mundo era tuyo y de nadie más.
Todo en el recuerdo, en el mio. Solo mio y de nadie más.
martes, 4 de octubre de 2011
Sinónimo de todo
Ella, que me inspira, emociona y hace sonreir, llorar, asentir, negar, preguntar, gritar.
Que me arrastra a lugares insospechados, inimaginables, del color que elija,
lo que quiera y cuando yo quiera.
Que me hace continuar, no abandonar, ser quien soy, me engrandece, enorgullece, todo es posible junto a ella.
Sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Sus latidos dan ritmo a melodías fugaces desatadas al compás.
Una nota me conduce a un viejo dolor, otra a una alegría .
Cadencias sobre cada pieza, un efímero sonido rondando por mi cabeza sin parar.
Notas, acordes, compases en sol mayor, sostenido y bemol, melodias, armonias, sonoras y no tan sonoras, dulces, perfectas, y todas, todas ellas empujadas, arrastradas por un impulso del corazón, del alma, de lo más profundo de mi ser.
Ella, la música, simplemente ella.
Que me arrastra a lugares insospechados, inimaginables, del color que elija,
lo que quiera y cuando yo quiera.
Que me hace continuar, no abandonar, ser quien soy, me engrandece, enorgullece, todo es posible junto a ella.
Sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Sus latidos dan ritmo a melodías fugaces desatadas al compás.
Una nota me conduce a un viejo dolor, otra a una alegría .
Cadencias sobre cada pieza, un efímero sonido rondando por mi cabeza sin parar.
Notas, acordes, compases en sol mayor, sostenido y bemol, melodias, armonias, sonoras y no tan sonoras, dulces, perfectas, y todas, todas ellas empujadas, arrastradas por un impulso del corazón, del alma, de lo más profundo de mi ser.
Ella, la música, simplemente ella.
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